La vitamina D actúa más como una hormona que como una vitamina. La mayor parte se produce en la piel con la luz solar; los alimentos aportan poco. Su déficit no suele dar síntomas y solo se detecta con un análisis de sangre.
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La función más conocida de la vitamina D es permitir que el intestino absorba calcio y fósforo. Sin suficiente vitamina D, los huesos no se mineralizan bien. Un déficit prolongado causa en adultos dolor óseo, debilidad muscular y pérdida de masa ósea (osteoporosis); en personas mayores se asocia a caídas y fracturas.
Muchos tejidos, como el músculo, el sistema inmunitario y la pared de los vasos, tienen receptores de vitamina D. Por eso sus efectos más allá del hueso se estudian desde hace tiempo.
Su déficit es silencioso.
La fuente principal es el sol: los rayos UVB inician la producción de vitamina D en la piel. El pescado azul como el salmón, la sardina y la caballa, y la yema de huevo, aportan una pequeña cantidad. La producción en la piel disminuye mucho en invierno, con ropa que cubre, al trabajar sobre todo en interiores y con la edad.
Con el sol del mediodía en verano, en manos, brazos y cara, menos de
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de sol bastan para producir vitamina D.
Se recomiendan exposiciones cortas que no causen quemaduras; en invierno y en latitudes del norte puede no ser suficiente, y la producción es menor con piel oscura y en personas mayores.
ICNIRP, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud y la Organización Internacional del Trabajo. Protecting Workers from Ultraviolet Radiation. ICNIRP 14/2007.
who.int
Todo empieza con el sol. La mayor parte de nuestra vitamina D se produce en el cuerpo gracias a la luz solar.
La piel descubierta recibe el sol. La producción comienza cuando los brazos, la cara y las piernas reciben sol.
Los rayos UVB llegan a la piel. Un derivado del colesterol en la piel se convierte en vitamina D por efecto de la luz.
Pasa a la sangre. La vitamina D formada en la piel se distribuye por el cuerpo a través de la sangre.
Se activa en el hígado y el riñón. Se transforma primero en el hígado y después en el riñón, se vuelve activa y ayuda a llevar calcio a los huesos.
Los estudios observacionales han descrito más enfermedad cardiovascular en personas con niveles bajos de vitamina D. Esto no demuestra que la vitamina D cause la enfermedad; un nivel bajo suele ser señal de poca actividad, vida en interiores y otras enfermedades.
En un ensayo aleatorizado con unos 5 años de seguimiento, entre las
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personas que tomaron vitamina D no disminuyeron el infarto, el ictus ni la muerte cardiovascular frente al placebo.
Número total de participantes; 2000 UI diarias de vitamina D3 frente a placebo.
Manson JE et al. Vitamin D supplements and prevention of cancer and cardiovascular disease.
N Engl J Med 2019;380(1):33-44. doi:10.1056/NEJMoa1809944
Corregir el déficit es importante para los huesos y los músculos, pero no se ha demostrado beneficio en dar vitamina D a personas con niveles normales para prevenir la enfermedad cardiovascular.
Se mide en sangre el nivel de 25-hidroxivitamina D. El cansancio y el dolor óseo y muscular generalizado pueden aparecer con el déficit, pero no son específicos; muchas personas no tienen ningún síntoma.
Vitamina D diaria recomendada por la Organización Mundial de la Salud y la FAO para mayores de 65 años
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es decir, 15 microgramos. 200 UI (5 µg) entre 19 y 50 años y 400 UI (10 µg) entre 51 y 65.
200 UI (5 µg) durante el embarazo y la lactancia. Son recomendaciones generales para personas sanas; en caso de déficit, la dosis la decide el médico.
FAO/WHO. Vitamin and mineral requirements in human nutrition, 2.ª edición, 2004, Tabla 21.
fao.org
Guía actual: Según la guía de la Endocrine Society de 2024, los adultos sanos menores de 75 años no obtienen beneficio adicional de tomar vitamina D por encima de la cantidad diaria recomendada (600 UI entre 19 y 70 años) y no se recomienda medirla de forma rutinaria. Las personas de 75 años o más, las embarazadas, los adultos con prediabetes y los niños y adolescentes pueden beneficiarse de más de la cantidad recomendada.
Esta página es solo informativa; el diagnóstico y el tratamiento requieren una consulta.